Dadme una espada y la haré bailar, dadme una pluma y la haré sangrar.
Remembrança d'esta noch d'estío
Vos que tanto me fizistes sentir e tanto me movistes las entrañas, agora me dexades en logar sin nombre, en cercanía que non fue esperada, con palabras que tornaron torbellino e que me acompañan toda la noche. Aún non sé si vuestros “non” permanecen, o si, por una vez, sin decillo, dixistes “sí”. Vos que fuisteis musa, e libros sin cuento inspirastes, agora mostrastes ser más que idea: sois fragancia que en mí mora e non puedo olvidar. Si fuesedes claridad e non niebla, bien podierades prenderme toda, como constelación que cayese en nombre cierto... por una noche, o por siempre jamás.
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada